
Fue el 22 de junio de 2002, en Gwangju (Corea del Sur). El mal árbitro egipcio Gamal
(ojo, no confundir con Jamal) Al Ghandour anuló inexplicablemente dos goles a España en el partido de cuartos de final, cuando tenía noqueada a la selección local dirigida por Hiddink. Llegados los penaltis, Joaquín tiró muy flojo y Lee Wonon-Jae detuvo el balón. Otro drama. José Antonio Camacho se desesperó en el banquillo y tuvo que sujetar a sus jugadores porque querían descargar sobre el hombre de negro.
“Si no se nos cruza Al Gandhur, estábamos convencidos de que habríamos llegado a la final”, decía Camacho lacónico, mientras observaba escenas insólitas, especialmente el compadreo de Al Ghandour con Hiddink en la banda dándose palmaditas. Y añadía con rabia: “Cómo sería lo de Al Ghandour y esos linieres de no sé dónde para que la FIFA tuviera que pedir disculpas públicamente... "
El ex seleccionador contó también cómo la organización de Corea engañó a la española con el corte del césped de Gwangju, también con el regado previo al partido e intentó desquiciar a los jugadores con las acreditaciones. Y una anécdota que habla del optimismo que reinaba: “Teníamos dos maletas con toallas congeladas para darnos friegas y recuperarnos rápido, porque en dos días teníamos la semifinal”. Un sueño frustrado.
Hoy, 9 de junio de 2006, el ministerio de asuntos exteriores coreano, ayudado del comité organizador de las olimpiadas de Seúl 1988 y de la federación coreana de fútbol han dedicido redimirse de la mayor ofensa futbolística sufrida por España en los mundiales de fútbol editando en breve los discos de nuestro admirado
Edwin Moses, "Love turns you upside down" y "The (gospel) african years" en el país coreano. El sello elegido para ello es
Pastel Music(www.pastelmusic.com).
Más vale tarde que nunca... perdonados quedan.